Todavía recuerdo el día en que me enteré que vendrías al mundo. Me enteré por un mensaje que decía "Tranquilos y sentados por esta noticia, me enteré que voy a ser papá". Me emocionó y lloré. Los nueve meses que estuviste dentro de la panza se pasaron volando y en cuanto me di cuenta mi mamá me avisaba "Carla entró al quirófano, va a nacer Joaquín". En ese momento sentí emociones tan grandes que nunca me imaginé que iba a sentir. Estaba nerviosa, feliz, emocionada y un tanto asustada. Cuando te vi la primera vez sentí el amor más grande que hasta ese momento había sentido. Eras tan chiquito, apenas abrías los ojitos. Fuiste creciendo y cada vez que te veo me llena de orgullo ver como crecés. Tan sano e inteligente. Con tus gestos y miradas decís más que con mil palabras. Sos una luz en mi vida. Quiero acompañarte y ayudarte por el resto de tu vida cada vez que sea necesario. Que sepas que SIEMPRE vas a contar conmigo para lo que necesites, porque a pesar de que vivamos un poquito lejos, nunca te voy a hacer falta. Te amo mucho y sos muy especial para mí, aunque tengas tan solo un año y medio de vida, casi dos. Siempre con vos Joaco, tu prima o tía, como más te guste llamarme, Mel.