No creas que no sos importante,
solamente intento hacerte creer
que no sos la razón de mis mal humores,
de mis depresiones y de cada una de mis lágrimas.
Tampoco quiero que sepas
que cuando me abrazás se me viene el mundo abajo,
y que cuando sonreís siento que vuelvo a nacer.
Pero por supuesto, no sos importante.